jueves, noviembre 26
viernes, junio 26
martes, junio 16
jueves, marzo 19
decadencia
Yo, poeta decadente...
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid,
y los rincones impuros,
y los vicios más oscuros
de estos bisnietos del Cid:
de tanta canallería
harto estar un poco debo;
ya estoy malo, y ya no bebo
lo que han dicho que bebía.
Porque ya
una cosa es la poesía
y otra cosa lo que está
grabado en el alma mía...
Grabado, lugar común.
Alma, palabra gastada.
Mía... No sabemos nada.
Todo es conforme y según.
[Manuel Machado]
martes, febrero 17
dessastress
de dia ha quebrandado los lazos
uniendo las visiones
del navegante
de noche ha unido las cadenas
comprendiendo
el alma siniestra.
los amigos no recuerdan
mi tiempo, han sembrado
la ausencia en su mágicas espadas
han desprendido el viento
de una nuebe.
si confieso ser el diablo
una carcajada me llega al alma
esos eran
nuestros recuerdos.
NDAD
MAS
POR
OHY
a. álvarez [cuando febrero quiere partir]
jueves, octubre 23
nosotros
habiamos escrito ... antes
de saber
quien eramos
nosotros
habiamos escrito ... antes
de saber
quien eramos
sábado, agosto 16
mirada polaca
AMOR
Cuatro ramas fulgurando - cuatro labios mordidos
yacen en sí mismos alimentados de silencio.
La madera viva siembra con sus hojas chispas
cubriendo las huellas que olfatea y sigue la bestia
Hemos llegado aquí enlazados sobre los hombros
nuestras manos son ajenas, los rostros próximos y lejanos,
y una sonrisa frágil como de agua aprisionada
que de pronto por los agujeros baja huyendo.
Caímos dentro del bosque perforados y aún nos hería la hierba
del cenegal; los cabellos chorreaban como sangre sobre los rostros;
en la oscuridad en nosotros deleitándose
hasta que pasamos de su garganta a sus intestinos.
Cuando queremos volver hacia la pared del horizonte
el cenegal se relame, chupa el cuerpo con el cual andamos;
gritamos pidiendo una mano;
nos cree el viento; acaso la noche.
Boguslaw Zurakowski (1939)
8383838383838383838383838383838383838
Si me permiten
vivir,
voy
a despejar las angustias
que brotan
del alba, del día
y la noche
sin almas, sin
fantasmas
absurdos
que golpean
las miradas.
son esos planos
del alma
los mágicos
números
del viento
que fue una
palabra.